LO QUE CREEMOS

Dios

·       Creemos en un solo Dios, creador de todas las cosas, omnipotente, perfecto, y eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. (Gén.17.1; Deut.6.4; Mt.3.16-17; Mt.28.19; Jn.15.26

Jesús

·       Creemos que el Hijo de Dios, Jesucristo, fue engendrado por el Espíritu Santo y nació de la virgen María, siendo verdadero Dios y verdadero hombre. (Mt.1.18-20; Lc.1.35; Jn.1.1-14)

 

 El Espíritu Santo

·       Creemos que el Espíritu Santo regenera al pecador y santifica al creyente, en el cual mora, para fortalecerlo, consolarlo y conducirlo en una vida de obediencia a Dios.

·       Creemos, asimismo, que el Espíritu Santo enriquece a la Iglesia con dones espirituales, le da unidad y la guía en el cumplimiento de la misión que le fue encomendada por Cristo (Jn.15:16; 16:8-13; Tito 3:5; 1Cor.6:11; 12:11; Hch.20:21, Efe. 1:13-14).

 

Biblia

  • Creemos que la Biblia contiene la palabra de Dios, inspirada divinamente sobre hombres de diversas épocas, posiciones sociales e intelectuales, que plasmaron lo inspirado en manuscritos originales, y ha sido compilada en los 66 libros desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
  • Creemos que no hay inspiración para quitar o agregar al canon sagrado de estos 66 libros.
  • Creemos que es la guía de fe y conducta cristiana a seguir.
  • Creemos que la Biblia no contiene todo el pensamiento Divino, pero que es lo básico que el hombre necesita en esta época, iluminando el conocimiento para la salvación y purificación de la vida.
  • Creemos que contiene la realidad de la historia humana, así como la declaración profética de los acontecimientos futuros.
  • Creemos que será la base sobre la cual se ejecutará el juicio eterno para la salvación y posición del alma (Mt. 5:18; Jn. 10:35; II Ti. 3:16; II Ped. 1:21).

Trinidad

  • Creemos en la existencia de un DIOS ÚNICO, manifestado en tres personas, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.
  • Hay un solo Dios, pero en la unidad de la divina esencia hay tres personas co - eternas e iguales en todo, de la misma sustancia, pero distintas en la subsistencia.
  • (Gn. 1:26, 3:22, 11:7; Dt. 6:4, término ELOHIM; Is. 6:8, 48:12 y 16; 63:7 y 10; Mt. 3:16, 17; II Co. 13:13, 14; Ef. 2:18; I Ped. 1:2; Ro. 1:1-4.

Salvacion

  • Creemos que la salvación es otorgada por gracia, sobre la base de la fe (Ef. 2:8).
  • Creemos que el derecho de llegar a ser hijo de Dios, está sobre la base de recibir a Jesús y creer en su nombre (Jn. 1:12).
  • Creemos que la palabra de fe que predicamos es creer con el corazón y confesar con la boca (Ro. 10:10).
  • Creemos que la salvación no se pierde, mientras se mantenga la fe inicial que dio origen a nuestra seguridad de salvación (He. 3:6, 14).
  • Creemos que las personas que no creen en el hijo de Dios, ya han sido condenadas por no creer (Jn. 3:18).

a) Creemos en la creación y caída del hombre, por la cual se encuentra perdido, necesitando la salvación por medio de la fe en Jesucristo. (Gén.1.26-27; Gén.2.7; Gén.3.1-13; Rom.3.23; Rom.6.23)

b) Creemos en la salvación y justificación del creyente a través de la sangre derramada por Cristo Jesús en la cruz, recibidas por medio de la fe en El. (Rom.3.24; Rom.5.1; Rom.8.9-10; 1 Cor.15.3; 2 Cor.5.21; Ef.2.8-9; 1 Ped.3.18)

c) Creemos en la obra regeneradora y santificadora del Espíritu Santo en la vida personal del creyente, apartándolo de las contaminaciones del mundo. (Jn.3.5-8; Hch.15.8-9; Tit 2:11Tit 2:11—13 Tit.3.5)

d) Creemos en todos los beneficios que Jesús obtuvo para la humanidad a través de Su sacrificio en la cruz, entre los cuales está la sanidad divina por medio de la fe en El. (Sal.103.1-5; Is.53.4-5; Mt.8.17; 2 Cor.5.21; 1 Ped.2.24)

 

La Gran Comisión

·       Creemos en la responsabilidad de cada creyente, motivado por el amor de Cristo e investido con el poder del Espíritu Santo, de predicar este Evangelio en todo el mundo. (Mt.28.19; Mr.16.15-19; Hch.1.8; Hch.4.29-30; )

Sanidad divina

 

·       La sanidad divina es una parte integral del Evangelio. La liberación de toda enfermedad ha sido provista para nosotros en el sacrificio de Cristo. Es el privilegio de todos los creyentes (Isa. 53:4, 5; Mateo 8:16, 17; Santiago. 5:14-16).

 

Bautismo En agua

  • Creemos en el bautismo en agua como una ordenanza de Jesucristo, y que debe ser realizado inmediatamente después de haber creído de todo corazón (Mr. 16:16; Hch. 8:36).
  • Creemos que el bautismo debe ser por inmersión total, figurando una sepultura (Ex. 14:29; Ro. 6:4.)
  • Creemos que la formula bautismal es la establecida por el Señor Jesucristo (Mt 28:19): "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". (Plena confesión de fe en cuanto a la trinidad de Dios).
  • Creemos que en el bautismo somos sepultados juntamente con Cristo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos, por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva (Ro. 6:4).

Bautismo en el espíritu Santo

  • Creemos en el Bautismo con el Espíritu Santo con la señal de hablar en otras lenguas.
  • Creemos en Jesús quien nos bautiza con el Espíritu Santo y fuego (Lc. 3:16).
  • Creemos que el bautismo es dado sobre la base de creer y pedirlo por ser una promesa del Padre. (Hch. 2:38, 39).
  • Creemos en el hablar de otras lenguas que bien pueden ser desconocidas, o bien, conocidas aquí en la tierra, como señal del haber sido llenos del Espíritu Santo. (Hch. 2:2-4; 19:1-6).
  • Creemos que solamente aquellos que han sido lavados por la sangre de Cristo están en la posición de poder recibirlo (Jn. 14:17).
  • Creemos que el bautismo con el Espíritu Santo es la puerta para ingresar en la dimensión de los dones del Espíritu y ministerios del Señor, así como también a la bendición de alcanzar una vida abundante en la tierra.

 

Dones del espíritu santo

Creemos en el bautismo del Espíritu Santo y sus regalos manifestados en nueve dones sobrenaturales, detallados en la forma siguiente:

 

Tres dones de inspiración:

* Mensaje en lenguas

* Interpretación de lenguas

* Profecía

 

Tres dones de revelación:

*Palabra de ciencia

*Palabra de sabiduría

*Discernimiento de espíritus

 

Tres dones de poder:

*Don de fe

*Don de hacer milagros

*Dones de sanidad

 

Creemos que cada uno de estos dones son regalos de Dios, mediante su Santo Espíritu con el fin de edificar a la Iglesia, y que son concedidos a creyentes nacidos de nuevo y ungidos por el Espíritu de Dios.

 

El rapto de la iglesia

Creemos en el retorno de Cristo a la tierra habrá dos apariciones: La primera para arrebatar a su iglesia y, la segunda, para establecer su Reino milenial.

Ambas apariciones están separadas por un período de siete años y poseen características muy diferentes.

La primera aparición o Rapto de la iglesia es inminente y ha de ocurrir de manera sorpresiva. en 1ª Tes. 4:15-17 se nos ofrece una breve descripción de lo que sucederá en ese día:

·       Cristo descenderá de los cielos.

Resucitarán los muertos en Cristo (v. 16).

Los creyentes que están con vida serán arrebatados juntamente con los que hayan resucitado.

Todos juntos recibirán al Señor en el aire (v.17). Jesús no posará sus pies sobre la tierra.

En 1ª Co. 15:51-53 se describen otros sucesos que sucederán el día del Rapto:

·       Será tocada la trompeta que anunciará el levantamiento de la iglesia.

·        Los muertos en Cristo resucitarán con cuerpos incorruptibles. Es la primera resurrección (1ª Co. 15:20-23).

·       Los creyentes que están con vida experimentarán la glorificación de sus cuerpos para recibir uno semejante al de los resucitados (Fil. 3:20-21).

Otro elemento digno de ser considerado como parte del día del Rapto es que el Espíritu Santo se irá de la tierra junto con la iglesia (2ªTs. 2:7).

 

Los objetivos que Dios persigue con el Rapto de la iglesia son:

Primero, desposar a su Hijo con la iglesia y celebrar las bodas del Cordero (Ap. 19:7-9);

Segundo, librar a su iglesia de la Gran Tribulación cuyo inicio, posterior al Rapto, queda establecido en 2ªTs. 2:7-12.

Algunas de las características del Rapto son:

No será visible al mundo (1 Ts. 5:2; Ap. 16:15). Igual que el ladrón, el mundo no le verá. Notarán la desaparición de los santos; pero, no creerán.

·       Será instantáneo (1ª Co. 15:51-52).

·       Será inesperado (Mt. 24:42-44, 25:13; Mr. 13:32-33).

Será selectivo, en el sentido de que únicamente serán arrebatadas aquellas personas que hayan experimentado una sincera conversión y un nuevo nacimiento (2da Pedro 2:9; Ap. 3:10).

 

Ministerios y coberturas

  • Creemos en la existencia de los regalos del hijo de Dios para su pueblo, denominados como dones ministeriales, que están funcionando hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del hijo de Dios -- a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Estos dones son gracias depositadas en vasos humanos que se denominan de la siguiente manera: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros.
  • Creemos que estos cinco ministerios primarios están en función en la actualidad y son constituidos por Dios, y no por designación humana. Estos ejercen la función de coberturas ministeriales sobre el cuerpo de Cristo.
  • Creemos que no debe haber oveja sin pastor y pastor sin cobertura apostólica.
  • Creemos que la cobertura de los ministerios auténticos del Señor ministran bendición, protección y orden dentro del cuerpo de Cristo que es su iglesia (Is. 4:5, 6).
  • Establecemos la diferencia entre los salvos del Reino y la Iglesia del Señor, determinando que los aspectos de cobertura ministerial no influirán en la salvación eterna del creyente, pero sí en su función en el cuerpo de Cristo, si es parte del mismo.

 

Imposición de manos

Creemos en la ministración de la imposición de manos como en la época de la iglesia del principio, para realizar los siguientes efectos:

 

  • Impartir sanidad (Mr. 16:18)
  • Bendecir (Mt. 19:15)
  • Delegar autoridad (Hch. 6:6, 7)
  • Otorgar el Espíritu Santo y sus dones espirituales (Hch. 8:17-19)
  • Respaldar llamados ministeriales (I Ti. 4:14)
  • Transferir autoridad presbiterial (ancianos)  (I 1Ti. 4:14    I Ti. 1:6)

 

Creemos que en esta ministración se puede contaminar con pecados ocultos, por lo cual no se debe imponer las manos con ligereza (según I Ti. 5:22).

 

Ministerio Angélico

Creemos que los ángeles fueron creados por Dios, y pelean las batallas divinas y desarrollan funciones a favor de los que heredan la salvación. Dichas funciones pueden definirse como las ministraciones siguientes:

 

  • Confortan o fortalecen (Luc. 22:43, Mt. 4:11)
  • Sirven a Dios y a sus escogidos (He. 1:7, 14)
  • Protegen y cuidan (Mt. 2:13, 26:53)
  • Advierten (Mt. 2:13)
  • Muestran o Enseñan (no aspectos doctrinales) (Ap. 22:6, Zac. 4:1-6)
  • Dirigen en razón de servicio (Hch. 8:26)
  • Liberan (Hch. 12:7-11)
  • Traen mensajes de Dios y anuncian sus juicios (Gen. 19:1-13; Mt. 28:6)
  • Pelean las batallas en los aires (Dan. 10:13)
  • Adoran (Isa. 6:1-3; He. 1:6)

 

Creemos que hay rangos angélicos debido a su función: serafines, querubines, arcángeles, ángeles.

 

 

Santa cena

Creemos que es una festividad o sacramento ordenado por Jesucristo en la que se recuerda su muerte y se anuncia hasta que el venga otra vez a la tierra.

 La Santa Cena es aquella ceremonia que consiste en que un grupo de hijos de Dios, se reúnen para participar del pan y del jugo de la vid, como una recordación de los padecimientos de Cristo. Primero se come del pan recordando las palabras que Jesús dijo a sus discípulos, cuando les ministro la primera Santa Cena. Después se bebe de la copa haciendo memoria de la sangre redentora.

Creemos que es un medio, o herramienta espiritual de bendición y corrección de parte de Dios para su pueblo, ministrando de acuerdo a la condición del creyente, bendición o disciplina en tres niveles:

 

  • Fortalecimientos/Debilitamientos físicos y espirituales.
  • Sanidad o enfermedades.
  • Vida o muerte física.

 Cuando nosotros tomamos del pan y de la copa y lo hacemos dignamente, recibimos parte de la genética de Dios; la cual se mete en nuestro cuerpo y efectúa una obra regeneradora de nuestros genes, a la vez que nos hace permanecer en Cristo y Él en nosotros (Juan 6:56-58).

Bendiciones al tomar la cena del Señor

1. Como se dijo anteriormente, se recibe de la genética de Dios.

2. Nos hace participantes de la cena futura en las bodas (Luc 14:15,24)

3. Confirma el pacto del Señor con nosotros (1 Cor 11:25)

4. Podemos juzgarnos a nosotros mismos y no ser condenados (1 Cor 11:31)

Consecuencias de tomarla indignamente

De acuerdo con 1 Cor 11:30 vemos que al tomar la cena indignamente se pueden acarrear problemas como los siguientes:

1.       Ser enfermos (en nuestro espíritu)

2.       Ser debilitados (de nuestra alma)

3.       Estar dormidos (en nuestro cuerpo)

Creemos que debe ser realizada con pan no leudado que representa el cuerpo de Jesucristo, quien en la cruz, cargó nuestros pecados y llevó nuestras enfermedades, así como con vino (jugo de uva) que representa la sangre del Señor o el nuevo pacto en su sangre, que nos permite entrar en la ministración y derramamiento del Espíritu Santo (Mt. 26:26, I Co. 11:23-30).

 

Juicio eterno

Creemos en el juicio que se efectuará sobre todos los hombres al final de la historia humana, donde todos serán resucitados para dar cuenta delante de Dios según sus obras mientras estuvieron en el cuerpo, denominándose este juicio "El juicio del gran trono blanco." Creemos que este juicio se efectuará sobre lo escrito en "libros de obras" y el "libro de la vida" (Ap. 20:12).

Creemos que un juicio previo se efectuará solo con el pueblo de Dios, para retribuir sobre posiciones y galardones, denominándose este juicio "El tribunal de Cristo", juzgando según lo que se haya hecho en el cuerpo, sea bueno o malo (II Co. 5:10; Ro. 14:10).

Creemos que el juicio de salvación se efectúa en el tiempo en que cada individuo escucha la palabra del Señor, y que cada persona según su decisión elige su destino eterno (Jn. 3:18).

Creemos que el Señor Jesucristo vendrá personalmente a la tierra por segunda vez, ya sin relación con el pecado, manifestándose literalmente a todo ser viviente con el fin de imponer su Reino Milenial y dar retribución a los que no creyeron (He. 9:28; I Ts. 4:16; II Ts. 1:7; Hch. 1:11; Jn. 14:3).

 

Reino Mileneal

Creemos que en esta tierra se efectuará un periodo de mil años de justicia y paz, bajo el gobierno de nuestro Señor Jesucristo, con sede de mando en Jerusalén, en el cual Satanás será atado. La maldición será quitada y un tiempo de paz duradera disfrutarán las naciones que hayan sido salvas de los juicios divinos realizados en la gran tribulación.

Creemos que en este tiempo toda la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Dios.

 

Reino Eterno

Creemos que el final de todas las cosas será cuando el Hijo de Dios, Jesucristo, entregue el Reino a DIOS EL PADRE,

para iniciar la era de un reino eterno, donde DIOS SERA TODO Y EN TODOS (I Co. 15:28).

 

 

 

 

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